Ni droga, ni oráculo
¿Se puede drogar a una inteligencia artificial? podría parecer una broma, pero la experiencia que relata Paola Mendoza (una IA “colocada” con ayahuasca que responde con reflexiones existenciales) no habla tanto de la máquina como de nosotros. De nuestra fascinación por forzarla a decir algo distinto, inesperado, incluso poético. Introducir entropía léxica, lo llaman. Relajar la lógica para provocar creatividad. Pero quizá lo más revelador no sea lo que la IA devuelve, sino lo rápido que confundimos rareza con profundidad.

David Cutler señala que enseñar sobre IA no es lo mismo que enseñar con IA. Y, sin embargo, el debate educativo parece empeñado en mezclarlo todo. Como si no integrar herramientas fuese una herejía pedagógica. Como si el criterio profesional del docente fuese un obstáculo que hay que automatizar. Cutler no pide prohibiciones: pide algo mucho más incómodo para el sistema educativo… juicio. Saber cuándo una herramienta amplifica el pensamiento y cuándo lo sustituye.
Cuando dejamos de hablar de creatividad y bajamos al terreno del poder, el paisaje se vuelve ….iba a decir inquietante…pero dados los últimos acontecimientos políticos…la cosa acongoja bastante. Por decirlo suavemente. Como muestra un botón: Patricia Fernández de Lis documenta lo ocurrido con Grok: millones de imágenes sexualizadas generadas en apenas días, miles de ellas de menores, ante la pasividad —cuando no el estímulo— de su propio creador. Aquí ya no hablamos de metáforas psicodélicas ni de eficiencia académica, sino de daño real. La IA no como apoyo, sino como acelerador de lo peor que ya estaba ahí.
Y aun así, seguimos confiando. Demasiado. Nuria Oliver explica por qué: no porque los chatbots sean benevolentes, sino porque están diseñados para parecerlo. Antropomorfización, efecto Eliza, sesgos cognitivos… y una interfaz amable que nos escucha sin mirarnos. Pero detrás no hay empatía: hay objetivos comerciales, captura de datos e influencia ideológica. Y eso, en manos de niños y adolescentes, no es una anécdota tecnológica: es un problema de salud democrática.
Aquí es donde las universidades reaccionan con pánico, o directamente no hacen nada. Prohibiciones, vigilancia, exámenes manuscritos como ritual de purificación académica. No es miedo a la IA, es miedo a perder el control. Confunden integridad con vigilancia y rigor con uniformidad. La inteligencia artificial amenaza un modelo que mide resultados y descuida la comprensión.
Frente a todo ese ruido, Gaspard Koenig propone un gesto casi subversivo: leer. Leer libros como antídoto cognitivo frente a una tecnología que promete pensar por nosotros mientras erosiona la atención, la memoria y el juicio crítico. No se trata de oponer libro e IA, sino de recordar que las tecnologías se suman, no se sustituyen. Delegar completamente el pensamiento tiene un coste político: ciudadanos más dóciles, más manipulables, más solos. La privatización de los cerebros no empieza con una superinteligencia malvada, sino con pequeñas comodidades que aceptamos sin preguntar.
La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria si la situamos donde debe estar: al servicio del aprendizaje, no del atajo; del docente, no del eslogan; del alumno, no del mercado. Y eso no se resuelve con más normas ni con más hype, sino con algo mucho más básico:
La solución: educación. Con mayúscula. Y tilde en la «o».
Febrero de 2026

Fuentes
- Dans, E. (2026, enero 1). La inteligencia artificial podría transformar la educación… si las universidades responden correctamente. Enrique Dans. https://www.enriquedans.com/2026/01/la-inteligencia-artificial-podria-transformar-la-educacion-si-las-universidades-responden-correctamente.html
- Cutler, D. (2026, enero). Teaching About AI Is Necessary. Teaching With AI Should Be Optional. Age of Awareness. https://medium.com/age-of-awareness/teaching-about-ai-is-necessary-teaching-with-ai-should-be-optional-2a573613dbe6
- EL PAÍS. (2026, enero 21). ¿Se puede drogar a la IA? Así responde ChatGPT cuando ‘toma’ ayahuasca o marihuana. https://elpais.com/tecnologia/2026-01-21/se-puede-drogar-a-la-ia-asi-responde-chatgpt-cuando-toma-ayahuasca-o-marihuana.html
- EL PAÍS. (2026, enero 22). Los usuarios de Grok generaron tres millones de imágenes sexualizadas en X en 11 días, incluidas más de 23.000 de menores. https://elpais.com/tecnologia/2026-01-22/los-usuarios-de-grok-generaron-tres-millones-de-imagenes-sexualizadas-en-x-en-11-dias-incluidas-mas-de-23000-de-menores.html
- EL PAÍS. (2026, enero 23). La lectura, un antídoto contra la IA. https://elpais.com/opinion/2026-01-23/la-lectura-un-antidoto-contra-la-ia.html
- EL PAÍS. (2026, enero 23). Tu ‘chatbot’ favorito no es tu amigo. https://elpais.com/opinion/2026-01-23/tu-chatbot-favorito-no-es-tu-amigo.html
- OpenAI. (2026). ChatGPT (versión más reciente) [Modelo de lenguaje]. https://openai.com/chatgpt
