En este episodio del podcast de la sección del profesor productivo en el podcast IA y Educación mostramos y comparamos los asistentes al estudio de ChatGPT y de Gemini.

ChatGPT y Gemini en modo tutor
La aparición de asistentes basados en IA pensados para acompañar el estudio cotidiano del alumnado ha abierto un nuevo escenario educativo. Entre ellos destacan dos propuestas que compiten directamente por ese espacio: el modo de estudio de ChatGPT y el aprendizaje guiado de Google Gemini. Ambos ofrecen apoyo paso a paso, generación de materiales y ejercicios adaptados, aunque con diferencias claras y limitaciones que conviene conocer antes de integrarlos en el aula.
El modo de estudio en ChatGPT
Esta función llegó en verano de 2025 y está disponible para todas las cuentas. Su propósito principal es acompañar al alumnado descomponiendo problemas complejos en partes pequeñas. Emplea un estilo similar al método socrático, lanzando preguntas, ajustando la dificultad según el nivel indicado y ofreciendo un feedback orientado a mantener la motivación.
Puede alternar entre respuestas rápidas y un acompañamiento guiado, y aunque su base es textual, incluye ocasionalmente tablas, comparaciones o ejemplos visuales. En el ámbito legal, hay dos matices importantes: menores de 13 años no pueden registrarse y, entre 13 y 18, se requiere autorización familiar. Aun así, el acceso sin registro desde la web hace más difícil el control fuera del centro, por lo que en el aula es necesario ser estrictos.
Sus ventajas incluyen la capacidad de ofrecer apoyo constante, favorecer el razonamiento, adaptarse a ritmos de trabajo muy distintos y servir de ayuda a alumnado que no cuenta con recursos externos. Puede aplicarse a prácticamente cualquier materia y funciona bien en tareas teóricas y de repaso.
No obstante, presenta limitaciones que no se deben ignorar. Puede inventar datos o equivocarse, facilita el plagio si se usa sin control y puede generar dependencia tecnológica. Simula empatía, pero no la tiene, reproduce sesgos de sus datos de entrenamiento y requiere una formación docente sólida para integrarlo de forma responsable. En matemáticas, además, se han detectado errores graves que pueden confundir al alumnado si nadie revisa las respuestas.
El aprendizaje guiado de Google Gemini
Gemini incorpora una función parecida llamada Aprendizaje guiado. Su uso legal también comienza a partir de los 13 años. Está integrada en la interfaz principal, de manera que basta con seleccionarla y escoger un tema. Si el tema es demasiado amplio, pide concretarlo antes de continuar.
La herramienta combina teoría, ejemplos, preguntas, ejercicios y propuestas de nuevos subtemas. Es muy proactiva: no solo responde, sino que sugiere rutas alternativas de estudio. En ciencias suele ofrecer información fiable, pero en matemáticas comete errores similares a los de ChatGPT, lo que obliga de nuevo a una supervisión cercana.
Una de sus ventajas más destacadas es la integración de enlaces, imágenes, gráficos y videos de YouTube. Además permite generar tarjetas de estudio y cuestionarios que se abren en el Canvas, donde también se incluye un análisis de aciertos y errores. El propio Canvas añade un conjunto de herramientas útiles para docentes, como creación de páginas web, infografías, cuestionarios, tarjetas o resúmenes de audio, con la posibilidad de compartir todo mediante enlaces públicos.
En el apartado estrictamente académico, resulta muy útil la guía de estudio, que resume el tema, crea un glosario y propone preguntas de autoevaluación. Aun así, los fallos detectados en ejercicios de razonamiento formal o ecuaciones obligan a aplicar la misma recomendación que con ChatGPT: supervisión continua y evitar el uso completamente autónomo.
Lo que aportan y lo que requieren
Ambas herramientas muestran un potencial notable para personalizar el estudio y acompañar al alumnado con secuencias guiadas, preguntas orientadoras y materiales generados al vuelo. Representan un avance importante para crear experiencias de aprendizaje más flexibles y adaptadas a cada persona.
Sin embargo, comparten una limitación clave en matemáticas y en cualquier área que requiera razonamiento formal preciso. Aquí los errores son frecuentes y pueden pasar desapercibidos, lo que implica un riesgo para la consolidación de aprendizajes. La recomendación general es combinarlas con supervisión docente y utilizarlas como apoyo en ciencias y humanidades, donde su fiabilidad es mayor.
Estas funciones no sustituyen al profesorado, pero sí pueden reforzar la autonomía del alumnado, ampliando los recursos disponibles para estudiar, repasar y practicar con mayor regularidad.

⚠️ ATENCIÓN: Este artículo se ha redactado mediante el uso de IA para procesar el texto del guion original del podcast y, aunque ha sido revisado por los autores del blog, puede contener errores en su contenido.
