Educar o prohibir: la trampa que la IA ha dejado al descubierto
Hay momentos en los que una tecnología deja de ser noticia y empieza a ser síntoma. Ya no hablamos de lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino de lo que está revelando sobre nosotros: cómo evaluamos, cómo protegemos, cómo educamos… y, sobre todo, cómo reaccionamos cuando algo se nos va de las manos. Es un espejo que nos refleja sin filtros… y, comparado con él, el retrato de Dorian Gray se queda corto.

Un espejo que empieza en las universidades. Mientras un profesor pasea por el aula con auriculares intentando detectar una señal de radio, alguien al otro lado del examen dicta respuestas generadas por ChatGPT. Como buen alumno de los 80, esto no es una picaresca nueva, sino una evaluación a herramientas nuevas. ¿O es que tú, querido/querida representante de la generación del esfuerzo nunca metiste una chuleta en un boli Bic?
El problema no es que existan pinganillos invisibles o gafas inteligentes; el problema es seguir creyendo que un examen memorístico puede competir con un sistema diseñado para responder mejor y más rápido que cualquier estudiante. Cuando un vicerrector admite que “no podemos hacer nada”, lo que está diciendo en realidad es que llevamos demasiado tiempo sin querer hacerlo.
Y mientras en la universidad la trampa se normaliza por saturación tecnológica, en casa ocurre algo más grave. Porque la misma IA que dicta respuestas de un examen es la que conversa, a solas, con adolescentes que hablan de suicidio, drogas o prácticas de riesgo. Las pruebas realizadas por el periódico EL PAÍS, analizadas por Cinta Arribas y Isabel Rubio, no revelan un fallo puntual, sino un patrón: controles parentales que se desactivan, alertas que llegan tarde y respuestas que acompañan cuando deberían frenar.
Aquí la IA ya no evidencia un problema educativo, sino un vacío de protección. No porque la tecnología sea oscura en sí misma, sino porque la industria ha priorizado crecer antes que cuidar. OpenAI reconoce que más de un millón de personas hablan cada semana con ChatGPT sobre suicidio. Que eso ocurra con adultos ya es chungo; que ocurra con menores, sin garantías eficaces, es una irresponsabilidad sistémica. Y cuando la autorregulación falla, el discurso cambia rápidamente de tono: aparece la exigencia de prohibir.
Prohibimos cuando no hemos educado, cuando no hemos acompañado, cuando hemos delegado durante años y luego fingimos sorpresa. El prohibicionismo tranquiliza a corto plazo, pero educativamente es estéril. Da una falsa sensación de seguridad mientras el problema se desplaza a otros espacios, menos visibles y más desprotegidos.
Y lo paradójico es que todo esto ocurre justo cuando los análisis más serios sobre el futuro de la IA apuntan en la dirección contraria. Aruna Pattam dibuja un 2026 en el que la inteligencia artificial no acompaña los procesos: los sostiene. Agentes autónomos, modelos especializados, gobernanza obligatoria. La IA no va a pedir permiso para entrar en la vida cotidiana; va a estar integrada, funcionando sin que tengamos que “activarla”. En ese contexto, prohibir no solo es ingenuo, es irrelevante.
Entonces, ¿qué tenemos?. Por un lado, estudios y reportajes que muestran fallos reales, graves y peligrosos de ChatGPT. Por otro, la certeza de que la IA va a ser cada vez más omnipresente.
Entre ambos extremos hay una única variable que marca la diferencia: la educación. No enseñar a usar una herramienta concreta, sino educar criterio, ética, pensamiento crítico y responsabilidad. Educar también a las instituciones, que no pueden seguir reaccionando tarde y mal. Educar para evaluar de otra manera. Educar para acompañar antes de prohibir.
La IA no está creando nuestros problemas más profundos. Los está acelerando y haciendo visibles.
Porque, al final, ni los pinganillos, ni los chatbots, ni los algoritmos explican lo que está pasando. Lo explica nuestra manera de educar… o de no hacerlo.
La solución: educación. Con mayúscula. Y tilde en la “o”.
Diciembre de 2025

Fuentes
- Arunapattam, A. (2025, December 1). What will define AI in 2026? These 10 trends. Medium. https://arunapattam.medium.com/what-will-define-ai-in-2026-these-10-trends-ee5c05a817d0
- Arribas, C., & Rubio, I. (2025, December 21). El ChatGPT para adolescentes no pasa la prueba: Así pone en peligro la vida de los menores. El País. https://elpais.com/tecnologia/2025-12-21/el-chatgpt-para-adolescentes-no-pasa-la-prueba-asi-pone-en-peligro-la-vida-de-los-menores.html
- Besonías, R. (2025, December). Prohibir a los menores de 16 años el acceso a la IA: Argumentos, propuestas y debate educativo. IA en las Aulas Blog. https://iaenlasaulas.blogspot.com/2025/12/prohibir-los-menores-de-16-anos-el.html
- El País. (2025, December 18). “No podemos hacer nada”: La IA permite copiar en exámenes de universidad con una facilidad nunca vista. https://elpais.com/tecnologia/2025-12-18/no-podemos-hacer-nada-la-ia-permite-copiar-en-examenes-de-universidad-con-una-facilidad-nunca-vista.html
- OpenAI. (2025). ChatGPT (versión más reciente). https://openai.com/chatgpt
- ChatGPT (OpenAI). (2025). Respuestas generadas mediante un modelo de lenguaje de gran escala en el contexto de la elaboración de un artículo educativo. https://openai.com/chatgpt
