La enfermedad de la reina

En el octavo año de su reinado, el Rey desarrolló los síntomas de una enfermedad que el Doctor Real no había tratado nunca ni tampoco había sabido encontrar en los libros de medicina que tenía: el Rey estaba irritable y tenía los ojos rojos, le dolía el cuello y la espalda y la cabeza, gritaba a sus lacayos y sirvientes (incluso a los nobles), padecía insomnio y había perdido el apetito. «Los apetitos», apuntó la Reina con aire de tristeza y ligerísimo mohín de frustración.

Prioriza tu vida personal

Los profesores somos un grupo con alta motivación y gran capacidad de trabajo. Como consecuencia, frecuentemente sacrificamos parte del tiempo de nuestra vida personal para dedicarlo a realizar adecuadamente nuestro trabajo. Asumimos que forma parte de nuestro trabajo sin cuestionarlo.

Piensa en todas las horas de sueño que has perdido porque tenías que terminar de corregir una pila de exámenes o cuántas veces no has quedado con los amigos un domingo porque tenías que preparar las clases de la semana siguiente…

La motivación para ahorrar tiempo

La efectividad de las técnicas de productividad se basa en que incorporemos de forma permanente los pequeños cambios que nos hacen ahorrar minutos en nuestro sistema de trabajo. No basta con hacer un pequeño esfuerzo puntual inicial y pensar que eso será suficiente para siempre. Debemos estar alerta y mantener las técnicas que incorporemos para convertir los ahorros de tiempo conseguidos en permanentes y no volver por inercia a nuestras rutinas anteriores.